Vinculación

Jardín Infantil Sagrada Familia recibe certificación JIALMA por la Seremi de Salud

Por Fernanda Cifuentes Briones

El proceso para obtener el reconocimiento como Jardín Infantil Amigo de la Lactancia Materna fue sistemático y participativo, basado en el cumplimiento de criterios y estándares establecidos por la autoridad sanitaria.

El Comité de Lactancia Materna del Jardín Infantil Sagrada Familia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) obtuvo un 100 % de logro en su certificación como Jardín Infantil Amigo de la Lactancia Materna (JIALMA). Este reconocimiento fue otorgado por la Seremi de Salud de la Región del Biobío mediante la entrega de una placa con vigencia para el período 2025–2028.

Para acceder a esta certificación, los establecimientos deben realizar un autodiagnóstico y alcanzar un porcentaje de cumplimiento superior al 80 %. Posteriormente, se elabora un portafolio que considera cinco lineamientos definidos por la Seremi de Salud:

1) Establecer coordinación con centros de salud y organizaciones de la comunidad para desarrollar acciones conjuntas de promoción y protección de la lactancia materna.

2) Formalizar el compromiso con la protección y fomento de la lactancia materna, incorporándolo en el Proyecto Educativo Institucional (PEI) y en el Plan General del Jardín Infantil.

3) Capacitar a todo el personal del establecimiento en los beneficios de la lactancia materna y en aspectos clave para su fomento y mantención.

4) Brindar condiciones y apoyo a las madres que amamantan, favoreciendo la continuidad de la lactancia materna.

5) Desarrollar actividades de promoción y capacitación en lactancia materna dirigidas a la comunidad.

Una vez finalizado el portafolio, un equipo de la Seremi de Salud de la Región del Biobío visita el jardín infantil para revisar la documentación junto al Comité de Lactancia Materna. Tras esta evaluación, y si se obtiene un resultado superior al 80 %, el establecimiento accede a la certificación.

Orietta Correa Beltrán, encargada regional de Lactancia Materna de la Seremi de Salud de la Región del Biobío, destacó que “la relevancia de esta certificación radica en que promueve una cultura de protección de la lactancia materna que trasciende el ámbito de la salud y se extiende al sector educativo. De este modo, niños y niñas, en sus primeros años de vida, se desarrollan en un entorno amoroso que resguarda sus procesos de lactancia y acompaña a sus madres, no solo mediante espacios físicos adecuados, sino también a través de una comunidad educativa comprometida y de apoyo”.

Experiencia del proceso de certificación

El proceso para alcanzar la certificación JIALMA fue sistemático y participativo, basado en el cumplimiento de criterios y estándares establecidos. Este trabajo incluyó la sensibilización y capacitación del equipo educativo, la vinculación con instituciones que apoyan la lactancia materna —como el Cesfam Víctor Manuel Fernández, la carrera de Nutrición y Dietética de la UCSC y la Junta de Vecinos de Alto Palomares—, además de la participación activa de las familias a través de instancias de sensibilización y actividades relacionadas con la lactancia materna.

Asimismo, se revisaron y fortalecieron los protocolos internos, junto con la implementación de prácticas concretas orientadas a resguardar, proteger y promover la lactancia materna de las familias del establecimiento. Todo este proceso se desarrolló con un enfoque de derechos, reconociendo la lactancia materna como una práctica fundamental para el bienestar y desarrollo integral de niños y niñas, así como de las madres, considerando además su rol como factor protector para la salud materna.

Arlenne Luengo, funcionaria del Jardín Infantil Sagrada Familia, indicó que “la experiencia fue altamente formativa y significativa. Participar en el proceso JIALMA permitió al equipo educativo reflexionar sobre su rol como agente promotor de la lactancia materna, fortalecer el trabajo colaborativo y la vinculación con la UCSC —que fue un gran apoyo para alcanzar esta certificación— y consolidar una cultura institucional de respeto y apoyo hacia las madres lactantes. Además, este proceso favoreció la construcción de prácticas coherentes y sostenidas en el tiempo, alineadas con los principios de la iniciativa”.

Desde su rol educativo, el Jardín Infantil Sagrada Familia promueve la lactancia materna mediante acciones alineadas con los lineamientos JIALMA, como la acogida respetuosa de madres lactantes, la disposición de espacios adecuados para amamantar o extraer leche, la capacitación permanente del equipo educativo y la implementación de un protocolo actualizado para la recepción de leche materna. A ello se suma la comunicación constante con las familias, su participación en actividades de promoción de la lactancia materna y la incorporación de este enfoque en el Proyecto Educativo Institucional (PEI), consolidando al establecimiento como un espacio seguro y comprometido con esta práctica.

Por su parte, Tatiana Martínez, funcionaria del Jardín Infantil Sagrada Familia, señaló que “uno de los aprendizajes más relevantes fue comprender la importancia de generar entornos educativos protectores y facilitadores de la lactancia materna. Asimismo, se fortaleció una mirada de acompañamiento respetuoso, que reconoce la diversidad de experiencias y decisiones de las familias. El proceso JIALMA reforzó la necesidad de entregar información clara y oportuna, sin juicios, y de asumir la lactancia materna como un derecho que debe ser promovido desde los espacios educativos, en articulación con otras instituciones. Esto permite que las familias se sientan acompañadas desde el inicio de esta etapa, resguardando el éxito de esta triada”.