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Especialistas en simulación clínica participaron en la jornada “Simulación Clínica: Innovación y Razonamiento Clínico al Servicio de la Seguridad del Paciente”, organizada por la Comisión de Educación de la Sociedad Chilena de Simulación Clínica (SOCHISIM) y la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.
Durante la jornada, los expositores y las expositoras compartieron sus experiencias y conocimientos en el área de la simulación clínica, generando un espacio de intercambio de experiencias y buenas prácticas entre profesionales de la salud. La instancia permitió abordar estrategias que contribuyen al fortalecimiento de la enseñanza y al desarrollo de competencias para una atención segura de los pacientes.
La presidenta de SOCHISIM, Marcia Maldonado, señaló que “es muy enriquecedor el intercambio de experiencias en simulación clínica, porque todos podemos aportar desde la labor que realizamos. Cada uno de nosotros trabaja en un lugar y de una forma distinta, lo que nos permite conocer otras experiencias, identificar aquello que estamos haciendo bien y también reconocer aspectos que podemos fortalecer”.
Además, agregó que “este tipo de jornadas nos permite conocer a personas de distintos lugares del país, generar redes de apoyo y compartir buenas prácticas. Todos tenemos el objetivo común de contribuir a la formación de profesionales de la salud de alto nivel”.
Respecto al impacto de estos eventos, el jefe técnico del Centro de Paciente Crítico y director de Simulación Clínica de Clínica Las Condes, Dr. Andrés Ferre, indicó que “lo importante es generar un cambio de conciencia respecto de la simulación clínica. Ya sea en pregrado o postgrado, su incorporación dentro de las instituciones de salud genera un cambio en la metodología y en la forma de enseñar. La simulación no solo contribuye a mejorar la seguridad del paciente, sino también el trabajo de los equipos, las relaciones entre sus integrantes y los procesos”.
En este sentido, añadió que el foco tiene que estar también en otros aspectos que pueden generar una gran diferencia, tanto para el paciente como para el hospital y la universidad. Y, sobre todo, en las personas, debido a que cada docente y facilitador puede potenciar su labor a medida que desarrolla y mejora las herramientas que utiliza para incorporar la simulación en la formación.