Tecnología Médica

Tecnología Médica incorpora innovador fantoma para fortalecer la formación práctica

Por Fernanda Cifuentes Briones

La nueva herramienta combina un esqueleto sintético con órganos internos elaborados con materiales que imitan el comportamiento de los tejidos humanos en tomografías y radiografías, permitiendo obtener imágenes altamente similares a las de un paciente real.

La carrera de Tecnología Médica mención Imagenología y Física Médica incorporó el fantoma anatómico PBU-50, un modelo de tamaño real utilizado en la formación en salud y la investigación en radiología. Este recurso replica con gran realismo el cuerpo de una persona adulta, con una altura cercana a 1,65 metros y un peso aproximado de 50 kilos. Su implementación permitirá fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

El cuerpo académico de Tecnología Médica de dicha mención comenzará a realizar las capacitaciones necesarias para poder enseñar a los estudiantes, fortaleciendo así la formación práctica imprescindible para su ejercicio profesional y ayudándolos a sobresalir. Esto refleja el compromiso de la Facultad de Medicina de brindarles una educación de excelencia.

Características del fantoma

El fantoma PBU-50 de la marca Kyoto Kagaku y distribuido por Medical Factory, combina un esqueleto sintético con órganos internos —como cerebro, pulmones, hígado, riñones, estómago, intestinos y próstata— fabricados con materiales que imitan el comportamiento de los tejidos humanos en tomografías y radiografías, lo que permite obtener imágenes muy similares a las de un paciente real.

El cuerpo está hecho de resinas especiales sin componentes metálicos, evitando interferencias en las imágenes. Además, cuenta con articulaciones móviles en hombros, codos, caderas, rodillas y cuello, facilitando la práctica de posiciones y técnicas radiográficas. Para su transporte y uso en laboratorio, puede desmontarse en diez partes.

Este modelo se utiliza en hospitales, universidades y centros de investigación para capacitar a estudiantes del área de la salud, mejorar la calidad de las imágenes, evaluar niveles de radiación y estandarizar protocolos clínicos sin necesidad de exponer a personas reales. Su uso contribuye a aumentar la seguridad, la precisión y la calidad del diagnóstico por imágenes.